18 de agosto de 2008

Anda lluvia cuentame tu historia

Como ya lo he expresado en anteriores ocasiones la lluvia y yo no somos muy buenas amigas y bueno creo q quejarme hoy de una garúa hizo que esta señora se enfureciera y decidiera tirarse completa en contra mio.
Odio mis pies mojados
odio como la tela de mi pantalon te absorbe
odio como la sombrilla no termina sirviendo de nada
y simplemente nos hace aumentar ese individualismo diario
la vida se convierte en un no mojarme yo y en una guerra de sombrillas
que viajan en todos los colores y creo que hasta nos identifican
Odio la lluvia
y se que no puedo odiarla sin ella no viviría
pero ella me moja y yo no me seco
debo seguir en mi rumbo con su recuerdo encima mio
invadida por su viejo amigo el frío
y siempre le pregunto que porque llora tanto
que si me respondiera talvez dejaría de odiarla
pero se queda callada gordinflona y pesada
dejando caer encima mio todas sus lágrimas
Quiero entenderte lluvia
ya te acostumbraste a usarnos de paño de lágrimas
porque ahora en vez de esto me dejas escucharte
prometo alejar mi odio
prometo intentar comprenderte
prometo afinar mi oido
Sera que el viejo viento
simplemente se dedica a moverte como quiera
sera que cuando viene contigo te da un hijo y te deja
Dejame escucharte lluvia ayudame a alejar mi odio
viaja entre el mar de colores que se abre a tu presencia
y cuentame tu historia.

La verdad el misterio de la poesía es q uno empieza de una manera y termina de otra, creo q hoy supere mi odio hacia ella y estoy dispuesta a ser su paño de lagrimas, eso si...de vez en cuando

11 comentarios:

La Morada dijo...

Que bueno que estás haciendo las pases con la lluvia Ga.
A veces uno se enchicha y a veces se cae (como ya te conté je je), pero como quejarse de algo que provee de vida nuestro planeta.

Trata de entenderla, yo imagino que la pobre lluvia se siente sola allá en las nubes y busca nuestra compañia cuando se deja caer. ;)

Saluditos Ga. ("de las cosas que uno se viene a dar cuenta") je je

Palas dijo...

La lluvia... yo la amo... me encanta... me moja pero me encanta... me renueva... me hidrata... no sé... siempre la he amado...

Saludos!!!

gama dijo...

ojala lloviera siempre para todos.Saludos!!!

SarksTico dijo...

uy flaca, voy a la U, me mojo..
salgo de clases.. me mojo..
en este instante, veo la lluvia desde mi ventana..
tengo un par de pantas sucios x la lluvia.. un par de tennis hechas un charco.. y en la noche, voy p clases.. y fijo va a llover..

PERO ME ENCANTA LA LLUVIA!!! es simplemente genial!!

así como palas.. amo la lluvia!!

Palas dijo...

Sarkstico jeje verdad que es un éxito?!!

Tenemos que irnos un día al campo o montaña a mojarnos!!! jejeje es simplemente genial!

andrés dijo...

Uno se enoja cuando lleuve por q es egoista, la lluvia es lo unico que calma la sed de la tierra, la lava, rejuvenece, la hace brillar y los mas beneficiados de ellos somos nosotros mismos....

SarksTico dijo...

Palas, un éxito total!! Ves Ga? salís con Palas y conmigo a caminar un día lluvioso!!!!

gringotico dijo...

que bonito post,me cuadro mucho. quizas porque me he mojado bastante con esta tormenta tropical que afecta a la Florida en esta ultima semana. Como diria Cabral "me pongo el sol al hombro y todo es amarillo; y si llueve me mojo"

Amorexia. dijo...

En realidad, la lluvia siempre significó algo en su vida desde que tuvo memoria, siempre le puso melancólico, y de alguna forma, las tardes tristes coincidieron siempre con sus momentos mas oscuros y solitarios, esos que hacen intimo el vínculo con la tristeza, con el silencio, la soledad y la oscuridad.

Finalmente, estos sentimientos fueron reiterados en su vida tras el fin de cada etapa, no era una mala persona, o disfuncional, pero una suerte de depresiones habían llenado toda su vida desde niño, desde la separación de sus padres hasta la suya propia, cuando finalmente tomo la decisión mas difícil de su vida.

La lluvia pareció ser en su vida siempre un escape para el llanto, conforme la lluvia arreciaba, él parecía irse calmando de a poco, como una transferencia, como esa magia especial que tienen los niños, que va desapareciendo conforme nos volvemos adultos; y la lluvia fue desapareciendo de sus horas mas oscuras para volverse llanto.

Pero no todo respecto a él era pesadumbre y depresión, había desarrollado un carácter fuerte y una decisión excepcional, aunque seguía siendo incauto en sus decisiones personales, tanto que aún tiempo antes de su separación, ya los episodios de depresión y tristeza eran pan nuestro de cada día, no por victima o arrepentimiento, si no por que había hecho la peor elección de su vida, y la incompatibilidad con su pareja era indudable.

Justo antes de estos terribles momentos apareció la mayor maravilla en su existencia, alguien que le cambiaria para siempre, su hija se convirtió desde el primer segundo en que se vieron y tocaron, en su cómplice, en su inseparable compañera, en la luz de sus ojos, en su mundo.

Fue desde siempre el mejor padre que pudo ser, y alejo siempre a su hija de sus tristezas, toda su alegría se relacionaba con ella, con sus besos, sus sueños, su calorcito, su existencia.

Pero conforme un bebé deja de serlo, aprende cosas de el mundo y de las personas; pronto su hija empezó a sentir la tristeza en el alma de su padre, y lo vio llorar desconsolado esperando que lloviera, sentado solo en el corredor de atrás de la casa, terminando finalmente por contenerse a fuerza de una ulcera y un sin fin de sentimientos que se acumulaban en el y amenazaban con explotar.

Apenas pudo gatear, no tardaba en ver a su padre sentado en el corredor y se apresuraba en sus pasos de bebe a cuatro piernas en llegar a él; y hasta en esto se convirtió en su compañera, se sentaba en sus regazos mientras él se aguantaba el llanto, y se quedaba con él hasta que lograba contenerse por completo y empezará a jugar con ella, mas en su sabiduría perfecta de la inocencia, ella sabia que su padre lloraba en silencio, sin lágrimas y muriendo por dentro, con una sonrisa falsa sacada desde su amor para no preocuparla, y aunque era solo una bebé entendía esto y le pesaba.

Ella leía sus ojos buscando la forma de ayudar a su padre, él amaba esos ojitos inquietos hurgando dentro de él, trato de aislar la tristeza, para que ella solo viera en él cuanto la amaba, pero la pequeña buscaba otra cosa; una respuesta; esa magia que él perdió de cuando era niño.

Una sesión de tristeza se volvió magia el día, en que cuando su hija llego a su regazo y le abrazo, comenzó a llover, de pronto se sintió de nuevo niño en los brazos de su princesa, y pronto sus lágrimas fueron dando paso a la lluvia, él y su pequeña miraron llover durante horas, ella sonrió satisfecha de haber encontrado respuesta a su enigmita.

Y pasaron los días y las tardes de sus tristezas mirando llover, el aprendió de nuevo a ver la magia de el cielo oscuro, de la lluvia y sus misterios, y se unió para siempre con su bebe en esa complicidad incierta de lo inexplicable.

Un día entendió finalmente que no podía seguir así, y tomo la decisión mas difícil de su vida, la besó mientras dormía y la cobijo; ya era tarde; tomo sus cosas y se fue de el lado de su hija, entendió quizás que podría ser mejor padre dejando la raíz de su tristeza, si se encontraba a si mismo y se daba una nueva oportunidad de empezar, de cambiar y dejar atrás para siempre sus episodios depresivos, para que su princesa tuviera siempre un padre alegre que no le transmitiera su oscuridad, su soledad, su tristeza y su silencio.

Lloró en el taxi que lo llevaba de su hija a lo incierto, mas entendió que ella entendía e iba con él cuando empezó a llover.

Mas la tristeza no se fue de él ni la dejo en esa vida pasada, extrañaba terriblemente a su pequeña y solía llorar terriblemente cuando acababa el día de visita, pero siempre aparecía la lluvia para calmarlo, como si ella estuviera allí con él; y la vida siguió, y el no maduro de nuevo en perder esa magia que ella significaba en su vida.

Y comenzó a llover menos cada día, no es que la ausencia no pesará, pero todas las heridas sanan y se aprende a vivir con todo, este es el fin de el duelo, y por el contrario cada visita de su princesa traía el sol consigo, cada sonrisa de ella era un solsticio, y fue mejor padre como lo había pensado, y un día su hija noto que su padre ya no lloraba, y que ya no era necesario que lloviera.
Pero de vez en cuando la vida nos devuelve a esas estaciones solitarias y lejanas, y una tarde mientras ella dormía en su cama durante una de sus visitas, le cayeron encima de pronto cinco años que le habían parecido una eternidad, y se sintió triste de no haberle dado a su pequeña aquello que él nunca tuvo y siempre deseo, de no darle ese hogar y esa seguridad que se dice tienen los niños que viven con ambos padres, y aunque entendía que su decisión había sido bien pensada y que ahora era mejor padre que entonces, pronto sus pensamientos se le escurrieron como lágrimas por la cara, y lloró desconsoladamente como nunca lo había hecho, con una tristeza mas importante que las suyas propias, por que estaba triste por ella, de no haber podido darle algo mejor que lo que él había tenido, y sin que escuchará sus pasos si no hasta su llegada, entendió un secreto y un misterio que entendía cuando era niño y había olvidado al madurar, cuando su hija pequeña, con una sonrisa resplandeciente como el sol y una mirada de amor infinito le pregunto: “papá, quieres que llueva?”

Saludos desde mi extraño país.

Repertorio dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Ga dijo...

Morada: sip por lo menos no me caí. Me gusta eso de pensar que viene a buskr compañía.
Palas: yo la voy amando, soy una de las pocas hijas de Virgo que aún así no no se llevan bn con la lluvia
Gama: Saludos. Pero cuando estamos en casita en la cama
Sarks: hay como algo en ella que hace recargar energía no se xq.
Andres: Al suavitel me dijiste egoiste jaja.
Palas: me van a llevar de paseito mojado?
Gringotico: sip mi familia vive por alla y le toco guardarse bien.
Amorexia: me llego muchisimo, no hay mas q decir